martes, 4 de abril de 2017

Manejando en estado de ebriedad



Lunes en la noche en Coyoacán.

Hace pocos días que sucedió uno de los accidentes automovilísticos más aparatosos y lamentables en la Ciudad de México.
Aparente las campañas que se han hecho para concientizar a la gente de que no debe manejar bajo los efectos del alcohol y drogas no tienen gran impacto, parece que solo quienes han perdido familiares y amigos en esta clase de accidentes se toman en serio las consecuencias de manejar en estado inconveniente.
Ayer lunes 3 de abril como a las 11 de la noche un joven se habría metido al Jardín Centenario en el mero centro de Coyoacán, de no ser porque su auto descontrolado fue detenido por unos cilindros de contención que hay en la banqueta. Este individuo estuvo a punto de atropellar a dos personas que estaban paradas justo frente a los helados de Coyoacán. Esto fue a unos pasos de la fuente de los coyotes. La señora que vende dulces en esa esquina tuvo que correr para no ser alcanzada por el automóvil.
 En esa esquina, cruza gente a todas horas, fue muy afortunado el que no hubiera heridos graves. Yo
 acababa de pasar por ahí junto con varios miembros de mi familia hacía menos de dos minutos!


Me pregunto si acaso esta persona no se enteró del accidente de Reforma, me pregunto si sus padres no se enteraron del accidente de Reforma. Este chico parecía muy joven, y dudo que el auto fuera de su propiedad, más bien parecía un chico que se extendió de fiesta hasta el lunes, iba en completo estado inconveniente, quienes lo vimos pensamos que estaba bajo el efecto de otra droga que no era alcohol, no podía siquiera mantenerse en pie.





No es justo que terceros paguen las consecuencias de la fiesta. Ya debe haber leyes más severas contra la irresponsabilidad de quienes deciden alcoholizarse o drogarse y luego manejan.
Analicemos un poco...

Cuando alguien alcoholizado o drogado decide manejar, no es una decisión muy consciente la que hace, creo que sí se pueden hacer leyes que eviten que alguien en estado inconveniente haga daño a terceros por sus torpes decisiones.

Si las consecuencias legales fueran altísimas para quien es sorprendido conduciendo en estado de ebriedad, se lo pensarían mucho más antes de llevarse el auto antes de ir a una fiesta o convivencia. Si además, la responsabilidad se extendiera a los establecimientos, valet parkings, acompañantes y padres de familia (en el caso de los menores de edad), la comunidad entera tendría participación activa en la prevención de este tipo de accidentes.

Pienso que se debe discutir seriamente esta posibilidad de alcance para nuevas leyes en relación a la responsabilidad de los conductores.

Si dejas que tu amigo conduzca en estado inconveniente, eres mal amigo.
Si dejas que tu hijo se lleve el auto a una fiesta y no estás seguro de que no va a ingerir bebidas alcohólicas, no deberías desentenderte de él. Deberías asegurarte de que NO conduzca en ese estado.
Hay una parte del cerebro que se llama neocórtex, es la última que ha evolucionado en el ser humano, y que en los adolescentes es la última en desarrollarse. Esta parte del cerebro es la que nos hace supuestamente seres con una inteligencia superior, capaces de calcular las consecuencias de nuestras acciones, y no acciones inmediatas, sino cadenas de acciones que llevan a distintos escenarios futuros. Aparentemente el neocórtex no les funciona igual a todos, y en tal caso, no todos deberían tener acceso a un automóvil si no son ciudadados responsables.  Ustedes qué opinan?